lunes, 7 de junio de 2010

3era parte


Los chicos estan afuera y Jorge, quien se encuentra parado a lado de la puerta y mirando el cielo, respira profundamente y le pregunta a Diana por qué salieron y por qué Pyro se quedo adentro

-Se quedó ahí para matar a todos los seres oscuros que salgan en ese momento, que usualmente es tan grande como un ejercito, nos ayudara mucho para poder terminar esta misión... Usa una bola de energía que se expande desde su cuerpo, se parece mucho al impacto que producen las bombas nucleares pero en una escala menor… Aunque solo lo puede realizar cada cierto tiempo, necesita descansar y acumular energía- Le sostiene el hombro a Jorge- Nos facilita la cosas, en el anterior portal donde estuviste no tuvimos esa opción al principio, con la ayuda de una amiga, que en paz descanse, pudo lograrlo y salvar la situación, le debo mucho.

-Entiendo... ¿Y ustedes no pueden realizar ningún poder o técnica especial?- Le mira sin interés.

-Aurora tiene la capacidad de percibir energía maligna nosotros sabemos pelear, nada más, estamos entrenados para eso, para sobrevivir y nuestras armas para lograr nuestros objetivos- Le sonríe.

-Eso explica porque me dieron una espada... Tendré que ayudarlos en el peor de los casos- Jorge voltea su mirada y salta.

-Si, fuimos seleccionados por Pyro sin opción a escoger, tú también supongo, espero estar en lo correcto - Diana responde en su soledad, mientras mira sorprendida a Jorge.

Los chicos miran a Jorge, quien se encontraba en el segundo piso del instituto escolar, mientras Aurora no hace caso e intenta descansar en el suelo.

-El poder maligno está incrementando… ¡Qué habilidades!- Diego dice admirado - Seria bueno tener ese poder.

-Así que esto significa... Tengo poder y no me sorprendo, después de todo no es malo haber sido atacado por esa criatura - Piensa mientras mira la distancia entre los chicos y él, le mira a Diego, quien le observaba fijamente, salta y al estar frente a él, desaparece.

-¿Dónde se metió?- Diego se sorprende al verlo desaparecer y como acto reflejo, agarra su espada preparando para sacarla.

-¿Me vas atacar?- escucha una voz que le habla desde atrás.

-¡¿En qué momento llegaste ahí?!- Le ataca con su espada, a la altura de su cabeza.

-No es necesario esto - Escucha un sonido de metal que choca entre sí, era la espada que había sido detenido por Jorge - Me gusta esta espada, supongo que me servira.

Jhon mira lo que sucede, agarran su arma y Aurora le mira y se rie burlonamente.

-Tienen que matarlo, aprovechen que no está Pyro- se ríe y se dirige hacia la cancha de vóley.

-Es muy fuerte… ¿Qué sabemos de este tipo de posesiones? ¿Perderá el uso de razón? - John frunce el ceño y mantiene su larga y flaca espada en guardia.

-Tengo fe que este chico no nos decepcionara, será un buen aliado John, no te preocupes, además piensa, tenemos a Pyro para cualquier situación, no desconfiare de él- Guillermo coge su lanza del suelo y lo guarda en su espalda- Está todo bien.

Claramente en la mirada de todos los presentes, existe una cierta duda y habita el silencio. Aurora vuelve con sus compañeros y les dice que tienen que entrar, de que Pyro ya termino con los que habían salido. Los chicos sostienen sus respectivas armas, se miran entre sí y Diego respira profundamente.

-Bueno es el momento… equilibrio por 400 años más entonces – Diego suspira.

-¡Ya!... muy callados, no tengan miedo… si salimos con vida o no ¡Qué importa! fuimos elegidos por esto, este es el momento, ¡Es el final! No estamos los que empezamos, pero nuestras vidas las debemos a ellos ¡Vamos!- Diana respira profundamente y habla con pasividad luego de haber hablado con fuerza y voz alta- Tengo personas que me esperan, no los dejare- sonríe.

-Mucho sentimentalismo, tenemos que entrar- Y Jorge se adelanta del resto de los compañeros.

-Me robo mi frase- Pensó Aurora- ¡Que cólera! – Se expresa mientras hace puño.

-Lindas palabras Diana, no podemos dejar que entre solo- Guillermo le mira - Nos tienes a Diego y a mí- Le sonríe junto con Diego, quien estaba a su lado.

Jorge abre la puerta y entra, mientras Guillermo, Diego y Diana se apresuran tras él, pidiéndo que no se aleje, al final del grupo va una atenta Aurora, que sostiene su bastón con una esfera roja, por si algún desprovisto aparece a su alrededor, pero despreocupada de lo que pueda pasarle a Jorge. Cuando se están acercan al lugar donde quedo Pyro, se detienen un momento, y miran un gran agujero circular, en sus alrededores, Jorge al ver ese agujero recuerda cuando vio ese agujero junto con Renzo anteriormente.
Luego Jorge cierra los ojos con fuerza y grita, mientras sostenía su cabeza, siente que quiere sentir miedo y dolor por la pérdida de su mejor amigo, siente que un calor quiere expandirse desde su corazón, pero una fuerza extraña lo impide, a causa de ese lucha, Jorge se revuelca en el piso y alrededor de él, Guillermo, Diego y Diana observan preocupados, no sabebn que hacer al respecto.

-Déjenlo ahí, no lo toquen… su espíritu está luchando contra la oscuridad, aun es un ser humano…- Pyro murmura a los chicos antes que hagan algo - No pensé ver esto… Es muy conveniente pero también extraño. El demonio que murió se está manifestando - Mientras Pyro miraba retorcer de dolor a Jorge, su pregunta vuelve ¿De qué sirve querer salir si lo que les espera es la muerte? No es lógico… Maldición - Entonces recreo un recuerdo borroso donde él huía en un callejón oscuro, detrás de él se escucha romper vidrios y una pisada - “No lo recuerdo bien, no recuerdo ese suceso, no sé qué paso esa noche, después, era la mañana y estaba en mi cama y seguí mi vida normal, hasta que llego esto. Puede ser que lo que le paso a este chico, me pasó a mí, entonces ¿quién me ayudo? ¿Cómo llegue a ser quién soy? Estas preguntas deben resolverse… Supongo que serán resueltas cuando lleguemos a la puerta de la luz.

-¡¿Qué esperas Pyro?! No podemos perder el tiempo, vendrán más de donde salieron y todo esto se volverá peor que un infierno- Diego le sujeta de su brazo - ¡¿Acaso debemos esperar que vuelva a entrar en razón este chico?!

-Estoy bien, debemos irnos- responde con una voz fatigada Jorge, quien se levanta con complicaciones…

¡Cuidado! - Y Diana defiende a los chicos de un ser que salto desde la torre, matándolo al cortarle su cabeza.

-Ya empezó todo… Tenemos que avanzar… Primero vamos a terminar con la mayoría de los seres que salgan, luego cuando veamos que empieza a salir en menos cantidad Yo, Jorge y Guillermo subiremos a la cima y daremos fin a esta situación.

Los jóvenes corrieron y de la puerta de las torres de donde salieron los seres malignos empezaron a salir más, disminuyendo a lo que fue antes, Pyro lanza una bola de fuego a la entrada, estallando y mantando algunos de los seres, saco su arma, una espada larga, ancha, plateada y con mango del mismo color. Cada uno de los presentes se preparan y corren hacia la entrada, empezando la ultima batalla, Pyro bota bolas de fuego de una mano mientras usa la otra para combatir contra el enemigo que se acerque. El resto de sus compañeros estan agrupados, manteniendo su distancia y derrotando a sus enemigos. Mientras Pyro avanza secuencialmente el resto le sigue, excepto por Jorge, quien esta en medio de Pyro y el equipo, mira a todos, camina lentamente y sin importar lo que sucede. Cuando hubo un ataque hacia el equipo, uno de los seres salta hacia Jorge, quien lo detiene con la espada que le había entregado Guillermo, decapitandole, su sangre lentamente cayó sobre la cara de Jorge, quien no parecía importarle lo sucedido. La mirada del resto quedo atónita por el acto. Pensaron entre todos ¡Qué fuerte debe ser! Y sentían miedo al no saber a qué bandera es fiel.

-Parece divertido- miro hacia la torre mientras doblaba su cabeza hacia la izquierda- Bueno… Vine aquí por algo- Jorge divisa el centro y se adelanta ante los sorprendido chicos y Pyro, quien solo levanta la mano.

-No lo sigan, debemos avanzar de acuerdo al plan- Y continua atacando al resto de los seres.

-Maldición esto no es bueno, ¿Por qué se fue? ¿Qué le paso por la cabeza?- Replica Diana preocupada.

-No t distraigas, eso no puede ser sano para ti- Le grita Diego- ¡Cuidado!- y bota su espada hacia un enemigo que casi logra lastimarla- Concéntrate, cada minutos que pasa él se transforma en esa bestia, que fue transformada, nunca vimos un caso así, pero no hay que perder la calma.

-Bien dicho- Clama Guillermo- volvamos a lo que estábamos- y terminaba de matar a otro enemigo.

La batalla avanzaba, nadie perdía sus posiciones, el equipo avanza poco a poco, hasta que Pyro grito fuertemente rompan filas, y la posición circular que mantenía su equipo se desplego y en una sola línea, al frente de ella estaba Pyro.

-¡No queda nada atrás, ahora solo debemos acabar todo lo que sale de estas torres!- Replica Pyro.

Mientras tanto, Jorge se encontraba escalando la torre, no estaba tan alto, aun podía distinguir al equipo, y él matando todo ser que le atacaba. Llego a un espacio abierto, era una terraza muy extensa y frente a él, una puerta de madera podrida y una fina embestidura de metal, manchado de tierra, que a su vez tenía un material viscoso y oscuro, en medio de su observación, aparecen otros seres queriendo atacarle, los mato con facilidad y observo que el material viscoso salía del cuerpo de los seres que lo atacaron. Pensó en ese momento ¿Quién realizo esos asesinatos recientes y donde están los cadáveres? La segunda pregunta fue respondida, cuando vio que los cuerpos se volvieron cenizas, formando un mayor tumulto de arena alrededor de él. Luego, soplo una brisa llevándose el polvo hacia la cima, la siguió por intuición, al ver que no tenía sentido una corriente de aire en un lugar cerrado, llegando a otra terraza con las mismas características, la corriente de aire soplaba de forma circular frente a él y el polvo dentro de ella, formaba una figura humana. Vestía un polo de color rojo ensuciado y rasgado por los brazos, un pantalón jean con las mismas características en las bastas, con bigote y cabello cuidadosamente peinado y llevaba una zapatilla que le parecía familiar, luego vio el polo y también lo reconoció, le pertenecía a Renzo.

Jorge sujeto su espada, desapareció en el espacio, estaba detrás del ser en posición de ataque y es detenido fácilmente por su enemigo con un bastón de madera que tiene embestidura de metal plateado por un lado, manteniendo su posición, voltea su cabeza para mirarlo.

-Cálmate Jorge, ¿Qué paso contigo?- empujándolo hacia la puerta con su bastón- Vine a negociar contigo, pero me doy cuenta que no eres tan fuerte como creía, te dejaste llevar por tus emociones.

-Jorge le mira fijamente- Yo no tengo emociones- con voz fuerte y discreta le increpa al ser.

-Como que no las tienes ¿Por qué me atacaste así? Mientras tengas metas en tu existencia, necesitas alimentarle de algo- Se sostenía con su bastón y le sonríe- Tú, yo, Pyro, todos somos seres especiales, escogemos ser quienes queremos ser. Tú fuiste algo inesperado yo fui, pero el hecho de tener estos poderes, no quiere decir que no tenemos emociones, las tienes solo que las reprimes, el ser que te dio esos poderes las reprime, pero no impide que puedas actuar a tu antojo, cuando lo domines, la vida será mejor de la que pensaste- Y le sonríe.

-Te voy a matar Bastardo- Sujeta el mango de su espada, mientras camina alrededor de él- Esa ropa que llevas es de mi amigo.

-¡A esto! me gusto su calzado y sobre todo su polo- Se ríe- Hace tiempo que no vi personas del mundo exterior, creo que 80 años, debo disfrutar esta oportunidad, aunque el mundo será nuestro- Jorge lo ataca y él lo esquiva con facilidad, volviendo al lugar donde estaba, rondando alrededor de él- No te apresures, ni sabes cómo me llamo, soy Adam y qué soy, bueno soy como esos seres que te atacaron y atacaron a tus compañeros, soy como tú, como Pyro, pero no sabemos qué somos, solo sabemos que somos fuertes, mucho más fuertes que estos insectos- Jorge le escuchaba, callado y esperando alguna oportunidad para atacarlo

-Tengo algo que ofrecerte, únete a nosotros y conquistáremos este mundo, así como otros mundos que ya sucumbieron ante nuestra fuerza - Busca hacer contacto visual con Jorge.

-¿Quiénes más son nosotros?- Pregunta Jorge- ¿Son iguales a nosotros?

-Te refieres a ellos supongo- Se ríe y tres figuras que representaban distintas épocas de la historia caen alrededor de Adam, uno de ellos casi le aplasta a Jorge, esquivándolo con dificultad.

-Ellos así como nosotros, tocados por la oscuridad, quien solo nos da el poder, nosotros escogemos el lado a proteger y esperamos 8000 mil años para poder ser 4. El portal abre cada 400 años y debes en cuando, hay un demonio que logra escapar, matando a muchas personas y encontrando su muerte con alguno de nosotros, quienes como premio recibimos su poder y perduramos en el tiempo… Esperamos 8000 mil años para ser 4, esta es nuestra oportunidad – Le invita a unirse levantando la mano – Ah sí me olvidaba, existen otros escogidos, escogidos por la luz, quienes no pueden recordar el momento de la formación de su poder, quien nos perduran y solo son fuertes mientras el portal este abierto - Mueve su brazo hacia abajo, apuntando hacia el equipo de Pyro- Váyanse tienen que acabar con un equipo que está molestando… demasiado, su prioridad es matar a los humanos, luego a la mano de la luz – Ordena a los 3 misteriosos guerreros.

-Eso es injusto- Jorge sujeta su espada e intenta saltar por encima del enemigo.

En ese momento siente un golpe en la espalda- Tú no te mueves de aquí… Nos vamos los dos o solo yo- La cara de Adam había cambiado completamente, la sonrisa acogedora fue reemplazado con una cólera implacable.

Jorge se para, le mira, sujeta su arma y piensa si este sería el momento de su muerte. Que desagradable, ni se caso, ni tuvo una profesión, todo esos pensamientos pasaron por su cabeza. Sabía que tenía que controlar su emoción por dentro. Comprendió lo que dijo su enemigo. Cerro sus ojos, respiro y ataco. Adam lo miro, hizo un gesto de negación, y empezó una lucha entre ambos.

Golpe contra golpe, el bastón de Adam, cubierto por un lado de metal, brillaba y golpeaba con fuerza pues no se rendía ante el filo de la espada de Jorge.

-Está más tranquilo… eso quiere decir que no podre matarlo rápidamente, y ese ser que lo lastimo, le está haciendo fuerte, muy fuerte y está evolucionando sus habilidades… Esto no pinta bien- Pensaba Adam mientras combatía contra su enemigo- Llevarle al campo… no se… seria matar a todos… No sé qué tan fuerte es el representante de la luz… Tengo que esperar a que venga el equipo… así sabré como va la situación… mientras, intentare matarlo…- Justo tiene que usar su bastón para defenderse, su pensamiento lo había distraído de su enemigo.

Mientras tanto, abajo cerca a las entradas, Aurora siente una presencia muy fuerte, mira arriba y le grita a Pyro, quien le responde con un gesto que ya sabía lo que se venía, Pyro le grita al equipo ¡ABAJO! Y usando sus manos en proyección al suelo, crece una sabana de fuego que cubre completamente al equipo, incluyéndole y al exterior, dos lanzas al tener contacto con el fuego estallan, dejando solo trozos pequeños de madera.

-Tú y Máximo, perdieron sus armas, par de inútiles- les miro con furia- Tranquilízate… debemos que matar a esas molestias- se dice a sí mismo.

-Se calmaron, no siento movimiento de parte de ellos, Pyro detenten- Dice una Aurora diferente, su cara de preocupación de su vida y del resto, se sentía el miedo.

-No sé qué es eso, supongo que no sabemos que es, pues Diego ya nos hubiera dicho… Son seres poderosos, tanto como yo... ¡No se separen!

Pyro detiene su técnica, y sigue son su mirada a tres sujetos que saltan frente a ellos, desde la torre.

-Esto luce mal… No sabía que había este tipo de problemas… ¿Por qué ahora?- Diana sujeta el mango de su arma más fuerte que antes.

-Estemos juntos… esto asegurara nuestra vida, Diego por favor no intentes hacer nada estúpido, ahora no podemos ser héroes. Jhon encárgate de todo demonio que se nos acerca, pero no te alejes de nosotros, si tienes algún problema, somos un equipo, todos nosotros apoyarle a Pyro. Yo estaré atento entre Jhon y ustedes que estarán cerca de Pyro- Le mira a Diana y le pide que se acerque a él, le habla directo al oído- Aurora luce asustada, cuídala, no podemos permitir ninguna perdida en este momento.

-Entiendo Guillermo, a mí también me sorprende verla así, pero esto sí es de otro mundo… yo también siento miedo- Guillermo le agarra las manos a Diana, quien parece tranquilizarse un rato.

El único sujeto que aun no había usado su arma, un hombre alto y robusto, saca de su espalda un garrote, con puntas alrededor de todo el garrote, que era del tamaño de su brazo, no se podía distinguir el material de su arma. Además, contaba con rasgos que recordaban a mucho de los chicos como un guerrero africano, que alguna vez vieron por televisión, contaba con un voluminoso cuerpo, músculos bien formados y un traje naranja, con rayas marrones y rojas, teniendo los pies descalzos.

En un idioma que no podían entender, los tres guerreros atacan, los que no tenían armas, van a los costados, y el hombre del garrote ataca al centro, donde justamente se encuentra Pyro, en un movimiento bien sincronizados. Los sujetos que atacan a los costados con repelidos por Guillermo por el lado derecho y Diego con Diana el lado izquierdo. Aurora asustada estaba en el centro, mirando al suelo. Con los brazos caídos, soltó su bastón. Los guerreros al ser repelidos, dirigen su ataque a Jhon, Guillermo y Diana, quienes estaban más tranquilos por sus oponentes siguen a sus enemigos, en ese momento son detenidos por el sujeto de garrote, quien después de realizar un ataque fallido a Pyro, decide detener a los sujetos que iban tras su compañero. Detrás de ellos se acerca Pyro, ayudarlos y cuando lo hace, los sujetos que iban tras Jhon, desaparecen, dejando a Guillermo y Diana sorprendidos, en ese instante, Guillermo grita le grita a Diego para que vaya por Aurora, Pyro al entender en la estrategia por la cual les engañaron también trata de ir tras Aurora.

Aurora miro al frente, dos hombres caían hacia ella, ella tan solos los vio con la cara paralizada del miedo, Diego cerró los ojos, mientras el resto veía horrorizado el momento, miraron de nuevo, y vieron que sus enemigos habían golpeado en vacio, dejando un agujero en donde estaba ella, se pararon buscando donde estaba, pero resulta que Aurora estaba delante de ellos estaba desmayada boca abajo, con una quemadura de forma circular en su espalda, Pyro uso su bola de fuego para poder expulsarla de ahí antes que ellos lo maten.

-¡Distráiganlos!... resistan solo 10 segundos… solo 10…- Dijo Pyro, quien sujeto directamente a Aurora- ¡Resistan!

Sujeta a Aurora, en un destello desaparece. Sus enemigos, quienes no pierden el tiempo van al ataque y en respuesta, el equipo se une. Frente a ellos, el sujeto del garrote usa un golpe rápido, haciendo que todos lo esquiven y salten a diferentes lugares, dispersándolos. Diana salto, sabiendo que había sido un error separarse del equipo, uno de los sujetos lo ataca, lo esquiva con facilidad, luego siente un golpe en su espalda, sintió que un su cuerpo se desvanecía, su mirada se dirigía hacia el suelo, mientras iba perdiendo la visibilidad poco a poco

-Dios mío este es mi fin- Cae bruscamente en el suelo, intenta levantarse para buscar a sus amigos, mientras la figura que lo golpeo, agarra una de las ramas de los arboles que encontró por ahí, se acerco a ella y lo perforo a la altura de su corazón desde su espalda – Moriré con un ideal, los quiero chicos, te quiero madre- En su memoria recordó momentos con su familia y amigos- Los estaré cuidando- Pierde todo contacto con la realidad y su asesino saca la rama de su cuerpo, lo bota a un lado, mira la sangre y se retira del lugar, satisfecho de con su misión.

En otro lado no lejos del lugar donde yace Diana, Guillermo mantiene su distancia del que parece ser el líder, Diego se acerca por detrás del enemigo, le ataca con su espada y no le produce ningún daño corporal, solo corto la ropa que le cubría la espalda, al ver lo sucedido, se sorprende, quedándose inmóvil, mientras que Jhon le empuja, antes que el garrote del enemigo lo golpee, cuando están a salvo, una sangre flemosa cae a la espalda de Jhon, Guillermo salvo a sus compañeros de unos ataques oportunistas de los demonios que salían de la torre, quienes habían disminuido en gran cantidad desde que ellos empezaron a matarlos. Diego voltea su cabeza y a lo lejos distingue una figura femenina que esta tirada en el suelo. Al reconocer la figura, grita, se levanta empujando a Jhon bruscamente y corre hacia ella. Una sombra sobre el cuerpo de Diego se va agrandando, Jhon intenta ir tras él pero es detenido por Guillermo. Justo en ese momento, una luz brilla entre los dos, evitando que el guerrero del garrote ataque, apareciendo Pyro, quien sin pensarlo, realiza un ataque contra el sujeto que intenta atacar a Diego. El guerrero al evitar el ataque de Pyro, su garrote queda destruido por el impacto, sin perder el tiempo, Pyro aparece detrás de su enemigo, lo agarra y lo arroja hacia una de las torres, consecuentemente bota una bola de fuego del tamaño de una pelota de basketball al lugar donde quedo su enemigo, produciendo una explosión gigantesca, por ende una ráfaga de viento sigue detrás de la explosión.

Jhon y Guillermo se acercan a Pyro, mientras Diego sujeta con fuerzas a Diana, quien no responde ante ningún estimulo, su cuerpo esta inerte. Diego lo abraza con fuerzas, se limita a hablar, pero en su cuello se hace notoria las venas, mostrando el dolor que le causa ver a Diana en ese estado.

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