Diego frente a su enemigo, une sus dos espadas pequeñas y respira profundo mientras se posiciona en postura de batalla. El guerrero desaparece frente a Diego, quien pone la punta de su espada hacia atrás.
-Este cuento ya me lo sé – El guerrero casi golpea la espada y se detiene - ¡Ahora toma! - Diego se mueve en circulo y ataca al cuello, el enemigo lo esquiva, arrodillándose y la otra punta de la espada se arrastra desde el suelo como el minutero del reloj, aproximándose a su rostro. Antes de ser cortado se impulsa con sus brazos alejándose de Diego - Fallé... No lo haré de nuevo – Replica Diego.
Lejos de él, el guerrero ataca por distintos lados, siendo todo en vano. Diego mantiene su mirada fija, no se mueve de lugar y solo se defiendo con su arma versátil. En eso, su oponente agarra una roca y disimuladamente arena, lanza la roca hacia Diego, quien lo evita con su arma y detrás de la roca aparece el guerrero, Diego trata de atacarlo, pero el guerrero al estar cerca bota la arena y se retira. Todo sucedió muy rápido, Diego no puede ver. Grita, trata de mantener la calma, pero escucha cerca de él unos pasos y trata de atacar desesperadamente. Casi pierde el equilibrio y se muerde los dientes de impotencia.
-¡¿Por qué?! ¡Maldita sea!... ¡No! – Alarga la palabra y se mantiene parado a pesar de escuchar como su enemigo se pasea por sus costados.
Al ver lo desesperado y temeroso que se encuentra Diego, el guerrero aparece sigilosamente por su detrás y le sujeta del cuello. Diego escucha un idioma que no conoce. La voz es seria, no distingue odio como la voz de Jorge o de Adam. En eso Diego piensa en el amor por Diana, aun tiene su arma, lo agarra fuertemente y una lágrima cae de esos ojos sucios y lastimados por el polvo recibido.
-¡Muere! – Grita y el guerrero solo siente el filo de la espada que le penetra el pecho - ¡Agrrr!
Ambos se separan, Diego respira con mayor rapidez, voltea su cabeza y mira a su enemigo de rodillas, la sangre cae gota a gota. Pierde la visibilidad del campo y cae.
-Diana lo hice – Piensa Diego, mientras muere desangrado por el ataque suicida realizado – No es tan doloroso, solo debo dejarme llevar – Hace una sonrisa y el guerrero se sienta en su costado.
Mientras tanto, Aurora sube junto con Guillermo, pero se detiene.
-¿Qué sucede? – Le pregunta, mientras le sujeta su mano.
-John, acaba de morir… Llegamos tarde – Le mira fijamente y se resiste a sentir pena – Debemos llegar rápido.
-John… - Su mirada muestra ansiedad y golpea la pared - Debemos poner fin a ¡Esto! – Guillermo enfatiza la última palabra y llegan a la zona de combate.
Ambos observan faroles de fuego dispersos en el interior de la torre. Y a lo profundo mira a Jorge y Adam sobre un cadáver partido a la mitad.
-John… - Gime Aurora y le abraza a Guillermo.
-Tranquila… Debemos ayudar – Guillermo le sujeta de sus hombros – Escúchame, Diego bien lo dijo, te necesita de otra forma, tú debes escribir esto, nos ayudaras siento testigo de esto… por favor mantente lejos de aquí, observa, no hagas que te maten… Dime que lo entendiste… ¡Dímelo! – Guillermo le agarra sus manos con fuerza.
-Guillermo… - Es cortado por él.
-¡Dímelo! No quiero escuchar nada más que eso – Sus ojos se cristalizan.
-Lo hare – Voltea su mirada – Me esconderé en la otra torre.
-Muy bien, si Diego no vuelve y nosotros tampoco, huye de aquí, pero si volvemos y él no, bajaremos juntos para buscar el libro del cuerpo de Diego – Le abraza y le guiña, luego agarra su lanza y lo prepara – Nos vemos – Se marcha y Aurora le mira como se retira, sintiendo que debe seguirle, pero se esconde donde anteriormente, Guillermo y Diego se habían escondido.
En la torre, Guillermo salta hacia el lado de Pyro.
-Vengo a ayudarte… No aceptare un rechazo – Le mira a Pyro con Furia.
-Miren que tenemos aquí… Adam, aquí tenemos alguien con quien puedes jugar – Jorge fanfarronea.
Adam, con una mirada sombría, mueve la cabeza. Por otro lado, Pyro está sorprendido al observar a Guillermo a su costado, dispuesto a morir por un ideal tan importante como el equilibrio de la humanidad.
-Para ser la primera vez que interactuó con un ser vivo… Eres un buen ejemplo de la humanidad – Pyro aclama a Guillermo y en sus ojos se forma una llama brillante – Esto alimenta mi poder.
La imagen negativa de Pyro cambio, la confianza lo envolvió y apareció frente a Jorge, le aprieta de su muñeca y hace que suelte su espada.
-Auh… Tanto no podías pedir, eso duele – Jorge se sujeta la muñeca y salta hacia otro punto – Bueno ahora que eres fuertes, dejare de ser suave con ustedes – Sonríe y un sombra muy grande en forma de persona, aparece detrás de él.
Guillermo traga su saliva mientras observa como Jorge se vuelve más poderoso, la sombra desaparecía, mientras que el cuerpo se hace más oscuro, finalmente toda la oscuridad que cubría su cuerpo, se reúne en un solo punto, su frente.
-¿Cómo te volviste tan poderoso? Eres un demonio normal, de baja categoría, una despreciable basura – Pyro le mira desafiantemente.
-Como sabes me apropie de este cuerpo, sus sentimientos, sus temores, su odio por la bestia que mató a su amigo, todo esto que aun late dentro de mí, me hace fuerte, muy fuerte… Tú no eres nada – Agarra el arma de Guillermo y lo deja caer en el vacio de la torre – Esto no me sirve – Después, agarra la espada de Pyro, lo mira y le entrega a su dueño - Toma lo necesitaras – Es muy filosa.
Ambos se observan. Guillermo busca a Adam, pero aparece en su costado, le ataca con la punta de su lanza, pero es detenido por él.
-Este no es mi batalla, no estoy dispuesto a matarte y no me des razones para hacerlo… Yo escogí estar en la oscuridad, pero esto no se qué es, él no quiere hacer la voluntad de la oscuridad… Solo destrucción – Mira a Jorge y le entrega a Guillermo la espada de Diana – Toma esto, retorno a mi oscuridad, te recomiendo que de ahora en adelante no te metas en esta batalla, no es de tu nivel – Adam salta al vacio, para caer a la oscuridad.
Guillermo mira la batalla, luego el gran agujero hacia la oscuridad. En el fondo no puede distinguir nada, todo está oscuro. Sujeta su arma y acaricia la punta de su lanza.
-En teoría, esto se debe activar estando cerca a su creador, pero si esta cerca del contrario… ¿Qué pasará?... Supongo que también debe servir, solo hay una forma de saberlo, debo bajar a la oscuridad – Guillermo una su lanza, guarda la espada y baja por las escaleras posicionados a los alrededores del interior de la torre, tienen una forma de espiral – Es esto o Pyro tal vez no lo derroté.
Guillermo baja en la escalera en forma de espiral hacia la oscuridad, mientras avanza más, el final parece alejarse. Se detiene y no comprende que sucede. Luego, siente una brisa que proviene desde el fondo y su cabeza es invadida por pensamientos de desastres, asesinatos y actos de maldad humana, estos pensamientos provocan un gran dolor de cabeza, punzadas tras punzadas, pierde el equilibrio y cae hacia el vacio, perdiendo la conciencia.
Se despierta y a su alrededor hay oscuridad, no puede ver donde esta, luego recuerda la razón por la que vino y agarra su lanza, observando el milagro que tanto esperaba, la punta de su lanza brilla en la oscuridad. Se alegra, pero siente una presencia cerca a él.
-¡¿Quién eres?! – Guillermo ataca con su lanza al lugar donde siente la presencia.
-Cálmate, vine aquí a ayudarte, soy el ex compañero de Jorge, me llamo Adam – Le sujeta de su hombro – Tienes que levantarte y salir de este lugar.
-¿Por qué debo confiar en ti? – Pregunta Guillermo.
-Porque, no sabes cómo salir de aquí, porque ni siquiera sabes cómo entraste a la oscuridad, sin contar el hecho, que no puedes ver nada aquí – Responde.
-Bueno… También… sí, tienes razón. Dime algo, sentí pensamientos negativos cuando estaba bajando aquí ¿Qué eran? – Guillermo camina en la oscuridad, mientras es guiado por la mano de Adam, que lo cogía de su hombro.
-Es la oscuridad, fuiste invadida por esta. Por un momento, tú alma se volvió oscura, por eso llegaste hasta aquí. Sin energía negativa dominante, no se entra a la oscuridad… Pero tu lanza, más bien la punta de ella, purificó tu energía cuando entraste aquí, incluso te dejó más limpio que antes – Le lleva hacia la escalera – Llegamos… Tienes que irte, para ayudar a tu amigo.
-Tú… ¿Por qué dices eso? Acaso no s tu equipo – Guillermo voltea sin poder distinguir a Adam.
-¿Qué equipo? Solo quedo yo y mi amigo… Si tal vez vuelve. Arriba hay un sujeto que solo quiere sangre y desafíos… Esperare otros siglos para conquistar este mundo… - Y se retira, Guillermo escucha sus pasos alejándose y se sube para ayudar a Pyro.
Afuera de la torre, sobre su base, el guerrero observa a Diego, que desangraba. Piensa retirarse, pero se detiene, mira su mano y se voltea. Diego gime de dolor, su respiración se dificulta y tiene mayor dificultad de sentir sus extremidades. Ese dolor empiezan a desaparecer poco a poco, sus manos y sus piernas le hacen caso, abre sus ojos y frente a él, se encuentra su enemigo que le transmitía parte de su energía a través de su mano.
Y mientras la transferencia continua, el guerrero siente un ardor, separándose de Diego. Diego se levanta, se toca el cuerpo, recuerda lo que sucedió y frente a él, mira al guerrero volverse oscuro, sin comprender lo que sucede, ataca antes que pueda suceder algún suceso desafortunado, decapitándolo y se retira para ayudar a sus compañeros. Lejos de ahí, Adam siente la energía de su guerrero desaparecer.
-Diste la poca energía positiva que tenias, te dejaste consumir por la negativa… Perdiste tu razón para salvarlo… ¿Habrás llegado a la misma conclusión que yo?… Me da gusto que hayas actuado sin esperar mi aprobación – Se dibuja una sonrisa en la oscuridad, mientras el sonido de sus pasos se pierde en la distancia.
Mientras tanto, Guillermo sube y encuentra a Pyro luchando con Jorge. A su perspectiva Jorge no muestra cansancio, mientras que Pyro parece que en algún momento caerá n la desesperación.
-¡Pyro, ven! – Grita Guillermo, Pyro lo escucha, pero es interferido por Jorge – Demonios, debo hacer algo para que podamos llevarlo al fondo, al menos que…
En la última batalla, dentro de Jorge, se encuentra el verdadero Jorge, que observa aterrado como el ser que ha poseído su cuerpo, mata todo ser que se interpone en su camino.
-¿Por qué hace esto? Yo solo quiero estar en casa – Gime Jorge – Guillermo tuvo fe en mí, todos creyeron en mí y los defraude – Caen unas cuantas lagrimas de su mejilla y se limpia – Llorando de nuevo… Tu miedo alimenta a ese ser Jorge ¿Acaso no lo entiendes? … Pero no puedo evitarlo – Se responde a sí mismo, luego mira que Guillermo ataca a su cuerpo por detrás y se asusta.
En el combate, sorpresivamente, Guillermo ataca, Jorge le mira y se siente confundido.
-¿Qué tienes? ¿Por qué me atacas?… Te dije que le agradas al ex dueño del cuerpo, yo no tengo nada contra ti – Le dice.
-¡Pyro debemos llevarlo al fondo! – Grita Guillermo y recibe un golpe de Jorge.
-No me obligues a matarte – Le advierte Jorge, dentro de él, el verdadero Jorge mira asustado.
-¡Déjalo solo! No le hagas daño – Grita desesperado - Él creyó en mí… ¡¿Qué puedo hacer?! ¡¿Qué puedo hacer?! – Se repite a sí mismo.
Guillermo se levanta y le reta con la mirada.
-Yo no te tengo miedo, ni de perder mi vida, prefiero morir de pie, que vivir arrodillado… Luchare contigo si es necesario – Jorge le observa, le sonríe y antes que pueda matarle, Pyro aprovecha el momento de distracción y ataca con su espada, no fue un golpe directo por la desesperación del ataque, pero la energía que había acumulado anteriormente hizo que la espada logré lastimarlo, creando una explosión que sacude todo el interior de la torre.
Al despejarse el humo, Guillermo pensó que había muerto, pero Pyro le protegió con su muro de fuego, Pyro observa detenidamente si logro lastimar a Jorge y al otro lado de la torre, Jorge estaba cansado y se sujetaba el brazo, para sorpresa de Pyro, quien respira profundamente y retiene la respiración.
-¡Malditos!... ¡Yo no debí ser lastimado por ustedes! ¡Ustedes son inferiores! morirán… ¡Morirán! – Jorge rompe su brazo y se dibuja una sonrisa macabra.
Afuera de la torre, Aurora no entiende lo que percibe. La energía de un ser oscuro desapareció, Diego sigue vivo después que había sentido que murió y en la torre otro ser oscuro solo se retiro lentamente, mientras que el enemigo principal, su energía de pura maldad que lo identificaba, disminuyo. Algo había cambiado en el interior de Jorge, parece que el verdadero Jorge aun sigue con vida y voluntad.
-¡Diego! Me asustaste – Se sorprende Aurora – Derrotaste al enemigo – y le da un abrazo.
-Parece que él me salvo la vida… No hablamos de eso porque no lo entiendo, pero mi venganza creo que se concreto… ¿Cómo está la situación? – Le pregunta a Aurora mientras observa el agujero de la torre.
-Johnny murió… Fue horrible – Y le abraza a Diego – No sé lo que sucede adentro, quédate conmigo, no vayas allí – Aurora piensa que no debe decir más de la situación.
-No esperaba escuchar esto… Debemos ser fuertes, él fue buen amigo – Y le responde el abrazo – Me quedare contigo, pero si sucede algo debemos ayudar.
Mientras tanto, Jorge después de tanto llanto, se limpia las lágrimas y empieza a controlar sus sentimientos al ver a Guillermo como intenta hacer algo por defender la vida. En eso frente a él, aparece el ser que posee su cuerpo, una presencia oscura.
-¿Qué pasa contigo? – Se acerca la figura oscura frente a él.
-Ya no te tendré miedo, voy apoyar a mis amigos, desde aquí de cualquier manera – Y ataca a la figura oscura, pero no lo lastima, solo pasa a través de él.
-No me des risa, tú no me puedes tocar – Exclama.
-Entonces ¿por qué viniste aquí? – Le pregunta al ser – Algo debo, para que estés aquí, pues desde que empezó poseíste mi cuerpo, te alimentabas de mi energía, ya no te soy útil.
-Entonces debes morir…- Se acerca a Jorge, pero es cortado por él
-¡Mátame de una vez! Y gran parte de tu energía desaparecerá – Le mira al enemigo.
-Aun tienes miedo… Entonces debo matar a esos bastardos antes que no me sirvas – Se escucha una risa y la figura oscura desaparece.
-No debo dejar que él me haga cambiar de opinión, haber, de todas formas mi cuerpo ya no puede ser mío, debo concentrarme y evitar que mate a mis amigos… ¡Yo aun no estoy vencido! – Cierra los ojos y hace posición de meditación.
En la batalla, Jorge sabe que el tiempo está contado, tiene que vencer ya que su fuente de energía no quiere colaborar. Durante la confusión del anterior ataque. Guillermo y Pyro ya habían conversado, ambos bajan y Jorge los sigue.
-Pyro, cuando te sientas extraño, debes pensar en pensamientos negativos, desearlos, antes que la oscuridad te haga perder el conocimiento con tanta maldad o mejor ahora – Guillermo baja con mayor esfuerzo que Pyro, antes de ser alcanzado por Jorge.
-Entendido – A Pyro le resulta difícil pensar, porque el verdadero Pyro está en su inconsciente.
En eso, el espíritu entra al inconsciente y le pide a Pyro que cree pensamientos para poder entrar a la oscuridad sin ser detectados. Pyro acepta el trabajo y saliendo de la mente de Pyro, el espíritu sigue bajando con Guillermo, pero en eso casi es alcanzado por una bola de energía de Jorge. Se detiene y forma energía a su alrededor y lo transforma en esferas de diferentes tamaños, todas van hacia Jorge.
-Esto le distraerá un rato – Y continúa con su recorrido hacia la oscuridad.
Jorge esquiva cada una de las esferas y cuando esta por ser alcanzado por una, usa su único brazo para crear una barrera. Enfurecido, la energía concentrada en su frente lo expande y cubre todo su cuerpo. Aurora lo siente y se asusta, pero no le dice nada a Diego. Pyro y Guillermo se sienten extraños, Guillermo siente la misma sensación de antes pero resiste sin muchos resultados mientras que Pyro siente una sensación distinta, su cuerpo se debilita, su poder disminuye y se forma un dolor intenso en su cabeza. Grita y se desmaya. Guillermo lo coge, pero se debilita por la oscuridad y ambos caen al vacio.
En la mente de Pyro, el espíritu conversa con Pyro.
-Nadie entro a la oscuridad, siempre nos respetamos porque no había tanto problema desde que la luz pudo responder a este desequilibrio… Nuestra fuerza siempre venció… Como dicen, un poco de luz es suficiente para opacar mucha oscuridad – El espíritu deja de brillar y demuestra su aspecto, era una cabeza de un adolescente que flotaba – Si supiera esto, nunca hubiera entrado aquí, pero esta verdad… si alguna vez, el otro elegido vuelve a despertar su luz, tienes que decirlo, la luz pura no puede ser afectado por la oscuridad, pero yo soy una energía de luz con oscuridad y esta energía me está matando… Discul… – Y desaparece frente a Pyro.
-¿Ahora qué sucederá?– Y una voz conocida retumba sus oídos, abre lentamente los ojos y solo distingue un filo brillante – Guillermo ¿Eres tú? ¿Qué paso? Estábamos bajando pero ahora no veo nada… ¡Mis piernas! ¡No puedo moverlas!
-Volviste… En mal momento – Guillermo se preocupa, siente la presencia de Jorge y se pone en guardia.
Jorge se mueve de un lugar a otro aprovechando la ventaja natural que tiene en la oscuridad. Se acerca para atacar a Guillermo. Sorpresivamente, es detenido por Adam.
-¿Qué haces aquí? – Se detiene frente a Adam.
-Matando una basura como tú, por algo los seres oscuros como ustedes son simples peones de la oscuridad, si tienen un poder mucho mayor que nosotros, solo estorbarían, como acabas de hacer tú… Además, estas débil y… - Es atacado por Jorge, retiene la esfera de energía con sus manos – Bueno no tanto.
-Nosotros los que fuimos seres humanos, tenemos luz y oscuridad, esta es la luz que me define como ser humano – Un débil aura rodea a Adam – Guillermo será mejor que hagas lo que debes, acaba de debilitarse más – Se acerca a Jorge y lo golpea. Luego lo sujeta y Jorge intenta zafarse, pero dentro de él, el verdadero Jorge acaba de tener mayor concentración y suprime el temor anteriormente demostrado.
-Maldición… - Sonríe y recibe el ataque de la lanza de Guillermo directo en su estomago.
-Discúlpame Jorge – Bota unas lagrimas y en el inconsciente del ser oscuro, Jorge forma una sonrisa.
-Termine contigo Demonio ¡Esta es mi victoria! que salvo a mis amigos – La figura del ser oscuro brilla y explota frente a él. Luego, siente que sus fuerzas desvanecen y bosteza – Así es morir… ¡Qué sueño! Espero que algún día me disculpen, en especial tú, Guillermo – Cierra los ojos y su cuerpo desaparece lentamente.
En el exterior, el cuerpo anteriormente dominado por el ser oscuro vuelve a la normalidad, deja de respirar y Guillermo saca su lanza del cadáver. Adam lo suelta y el sonido del cuerpo retumba el lugar, acompañado de los pasos de Adam, quien se retira.
-Volveré y este mundo quedara en oscuridad – Al despedirse, Guillermo busca a Pyro y agradece a Adam en su silencio, se limpia las lagrimas por la pérdida, encuentra a Pyro y lo levanta.
-Vámonos de este lugar – Mientras sube hacia la salida, no entiende qué sucedió en la batalla, Adam mencionó que Jorge estaba débil, cuál era la razón – Pyro ¿Qué sucedido contigo?
-No recuerdo nada desde que me dio un cabezazo en la espalda ese guerrero, yo creí que estaba muerto… pero luego me despierto y podía ver todo lo que hacía, pero no controlaba mi cuerpo, después esa luz desapareció y lo siguiente que recuerdo fue que escuchaba tu voz, pidiendo que me despierte… Ese golpe fue tan devastador… - Pyro se lamenta al recordar eso.
Fuera de la torre, Guillermo sale al encuentro de Aurora y Diego, se muestra una escena alentadora, donde Aurora al ver a Pyro, llora y le abraza, Guillermo entrega a Diego la espada de Diana y ambos cargan a Pyro a la salida.
-Jorge, en sus últimos momentos de vida, una chispa de luz surgió de esa oscuridad, supongo que el chico que conocimos no estaba muerto – Replica Aurora, quien va detrás de sus amigos.
Guillermo siente que fue respondido, pensó en él y se promete que siempre lo tendrá presente como un ser humano que lucho contra la adversidad, una que no estaba preparada para pelear. Sujeta con fuerza la espada que le entrego a Jorge y todo el equipo sale del portal.
-Al salir, todos los portales se cerraran, estuvimos dos semanas dentro de los portales, pero solo pasaron 3 días en nuestra realidad - Suspira Pyro – Se termino, tendré que acostumbrarme a no usar mis piernas.
-Guillermo, ahora tú debes llevar esto – Diego le entrega un libro que tenía en su espalda – Tú viviste más aventuras que yo… No me discutas que quiero ir a mi hogar y debo encargarme de decir la noticia a la familia de mi novia.
-Hasta luego buen amigo – Le da la mano Guillermo y Diego se va con Pyro.
-Vamos ya… ¿Estás seguro que puedes hacer esto sin tus piernas? – Se rie Diego.
-Solo cárgame – Pyro mantiene la serenidad y ambos desaparecen.
Aurora se queda con Guillermo, ambos se miran y se abrazan.
-Cuídate mucho, esta vida no termina ahora – Ambos sonríen – Aun no puedo creer que recién para el final, nos demuestres que tienes sentimientos.
-Guillermo, soy una mujer, pero no voy hablar de esto… Te contare lo que yo sé, ahora es tu responsabilidad, Diego te lo entrego – Agarra su brazo y se quedan conversando.
Mientras, Pyro le deja a Diego frente a un edificio. Al estar frente a frente, Diego le da un abrazo, mientras que Pyro solo asentía con la cabeza, unas cuantas palabras de aliento y Diego se marcha. Pyro se queda afuera, acomodado en una grada, observa el lugar, disfrutando de la vista del parque, para volver con Guillermo y Aurora.
Al llegar con sus compañeros, Pyro le llama a Guillermo y pide a Aurora que se retiren.
-Estos momentos, siempre fuiste él más responsable, gracias por todo – Pyro le dice mientras observa el cielo – Cuando empezamos esto nunca pensé perder mis piernas, solo mi vida como máximo… Así es el destino.
-Pyro, Tú… Ahora te puedo llamar de tu verdadero nombre Ricardo – Guillermo se sienta para estar a altura de su amigo – Fue un gran privilegio saber que la humanidad se salvo, gracias a nosotros… Ricardo debes decirme qué pasó, para llenar este libro.
-Te lo contare… - Ambos conversaron mucho tiempo, se dijeron cosas, Ricardo bajo la cabeza y le agarro del hombro.
-Vamos hombre, somos amigo - Replica Guillermo.
-Tú sabes cómo soy para expresarme… Vamos, te dejo en tu casa – Le agarra de su muñeca y ambos desaparecen.
Aurora se queda sola, revive recuerdos y donde se reía con muchas personas, compartía momentos con grupos de amigos, hasta que un recuerdo que le provoco dolor, donde varios jóvenes murieron en un accidente, ella mira una cicatriz en su brazo y se toca el pecho.
-Mis amigos, volví a sonreír – Reaparece Pyro a su costado y sus ojos se cristalizaron – Pyro… Prométeme que nos volveremos a ver.
-Lo hare Aurora, me da gusto que tu luz sea parte de este mundo – Y le da un beso.
